5 errores típicos del entrenamiento ciclista

Hoy os traemos un post sobre los 5 errores que más hemos observado en nuestros ciclistas de cara a su entrenamiento. Esperamos que os sirva de utilidad y podáis evitar muchos de ellos.

Recuerda, es el momento ideal para seguir un entrenamiento ciclista personalizado, creado a medida y con la ayuda de profesionales. Estamos ante un momento único en el que la mayoría de ciclista están comenzando su entrenamiento tras un periodo prolongado de descanso o mantenimiento. Seguir un entrenamiento estructurado ahorra tiempo y provoca mejoras en el rendimiento que de otro modo difícilmente se pueden conseguir.

1. No tener un objetivo definido:

Cuando empezamos a entrenar necesitamos una razón concreta, una meta a la que dirigirnos y que le dé sentido a todo el sacrificio (y también diversión) que conlleva el entrenamiento. Puede ser una cicloturista, una carrera, subir en un tiempo determinado un puerto o simplemente ser capaz de hacer un número determinado de kilómetros. Lo importante es que sea algo que nos motive a prepararnos, que podamos medir y comprobar. Sin un objetivo definido es muy difícil mejorar, ya que no sabemos realmente qué queremos o necesitamos mejorar. 

Por otro lado estos objetivos deben ser alcanzables y realistas o de lo contrario pueden provocar frustración y a largo plazo disminuir considerablemente la motivación y el rendimiento.

2. Entrenar demasiado: 

Es algo habitual empezar el plan de entrenamiento con mucha motivación. Los primeros días haces entrenamientos más duros de lo que el entrenador te recomienda y te sientes imparable. Sin embargo al cabo de una o dos semanas el esfuerzo pasa factura y empiezas a necesitar un descanso. Si haces más de la cuenta los primeros días, es probable que no puedas mantener la intensidad adecuadamente y acabes fallando conforme avance el planning. Lo mismo ocurre con las series de entrenamiento, las cronos o los test de umbral: empezar más fuerte de la cuenta al principio conlleva una bajada del rendimiento al final que resulta contraproducente. Vas a tener que esforzarte mucho, pero no tengas prisa por hacerlo.

3. No descansar: 

Muy relacionado con lo que acabamos de ver, está el síndrome de sobreentrenamiento. Al contrario de lo que cabría pensar, la mayoría de personas no necesitan un estímulo para entrenar más o hacerlo con mayor intensidad, al contrario, la motivación del ciclista medio es tan alta que se producen situaciones en las que se lleva al cuerpo a una profunda fatiga. Si tu plan de entrenamiento te recomienda una sesión de recuperación activa muy suave al día siguiente de entrenar intensidad, pero tus compañeros de grupeta te invitan a un festival de lactato al que decides ir, estarás incurriendo en un grave error. Recuerda, el entrenamiento es el estímulo para mejorar la condición física, pero la mejora se produce en el descanso. No descansar implica que el cuerpo no puede producir las mejoras que le demanda tu entrenamiento. Mucha gente te contestará que es que ellos no están cansados…si no necesitas descansar es que no entrenaste bien.

4. Entrenar de manera irregular:

Es mucho más importante ser constante que entrenar a mucha intensidad. Nuestro cuerpo es como una esponja que se adapta a todo lo que hacemos. Si entrenamos varias veces a la semana en determinadas zonas de intensidad, nuestro cuerpo se acostumbrara a trabajar en esas zonas. Si por el contrario pasamos toda la semana sin entrenar y solo salimos a rodar el fin de semana, nuestro cuerpo no recibe suficiente estímulo como para producir mejoras significativas. El ciclismo es un deporte un tanto desagradecido a nivel fisiológico, ahora mismo sabemos que a los 7 días de descanso, la densidad de nuestra sangre disminuye y nuestro VO2max comienza a bajar en picado. No dejes pasar mucho tiempo entre entrenamientos.

5. No tener un entrenador:

No tener a un entrenador que nos indique qué debemos hacer, cuándo y cómo, nos lleva a hacer muchos “kilómetros basura” al cabo del año. El concepto de kilómetros basura lo utilizamos para referirnos al tiempo que pasas en la bicicleta sin producir mejoras. Es posible que pases horas y horas entrenando y no mejores absolutamente nada. Esto sucede porque hay determinados factores y variables que debes modificar si quieres conseguir mejorar tu rendimiento. Si quieres saber si estás haciendo kilómetros basura, hazte la siguiente pregunta la próxima vez que salgas de casa:

¿El entrenamiento que voy a hacer, ¿para qué sirve?.

Si la respuesta es: mejorar el umbral, entrenar fondo, mejorar el Vo2Max, descansar, hacer recuperación activa a una intensidad determinada, perfecto, cíñete a ese plan durante la sesión y no estés cambiando de idea según avanza el día.

Si por el contrario no obtienes una respuesta clara, estás haciendo kilómetros basura y tu cuerpo, al igual que tú, no va a saber realmente qué estás entrenando y qué debe mejorar. Pierdes el tiempo. Consigue un entrenador.

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